Esto no me lo contaron en la infancia

Bienvenido al blog independiente de mi república, de mi alfombra de puerta de entrada a casa, de mi anuncio de tienda de muebles sueca... en resumen, bienvenido/a

lunes, 21 de marzo de 2011

The pains of being pure at heart.

Seré breve hoy. No sé que cojo+++ le pasa a esta put++ sociedad. Hablando claro.

Se supone que hoy día cuando conoces a alguien si no te acuestas con esa persona a la primera de cambio ya eres o rara o mojigata o poco interesante o poco abierta de mente. En cambio si vas por ahí desvirgando “jovencitos” o durmiendo con cualquiera una noche si y otra no ya te pasas de zorrón.

¿Alguien se ha parado a pensar en lo que sentimos nosotras cuando nos pasa esto? Creo que no, así que lo resumiré. Las pocas mujeres que quedamos con conciencia como la mía, (llamadnos con cualquier palabra o frase usada en el párrafo anterior que a palabras necias oidos sordos), nos molesta que cuando conocemos a alguien, no valore lo que somos y sólo tengamos que ser puestas a prueba a través del sexo. Nos gusta pensar que se nos valora por nuestra forma de ser, que quién se molesta por nosotras lo hace porque aprecia lo que somos en un principio y que ir conociéndose poco a poco tiene un gran mérito.

Pero no, la gente y en concreto la inmensa mayoría de hombres de hoy sólo acepta una relación contigo, un rollo, interés, o cualquier otra cosa en general, si tienes sexo con él a la primera de cambio o la segunda o tercera, y por supuesto si ese sexo ha sido de calidad. En una sociedad como la nuestra donde el mundo del porno factura al día millones de millones más que la cultura u otros campos de interés, la personalidad y la mente de una mujer no vale nada.

Atrás quedaron los tiempos donde las relaciones se podían llevar con naturalidad y sin presiones de ningún tipo, donde la sociedad no corría tan deprisa hacia ningún lado, sino que avanzaba conjuntamente.

Por eso y hasta que la sociedad y la gente que vive en ella vuelva a recuperar un mínimo de inteligencia y respeto les digo: señoras, señores, animales de compañía, niños y niñas, me vuelvo a mi castillo, no me vengan a buscar que no espero visita.

1 comentario:

  1. Se me olvidó la canción para tan funesta lectura: "Say no to love", de The pains of being pure at heart.
    http://www.youtube.com/watch?v=qMyURfKRTEM

    ResponderEliminar