Si un día, al levantarte, notas que la lengua que se habla a tu alrededor, y en la que tú respondes, no te pertenece, es que ha dejado de ser la tuya, aunque no conozcas otras. Si dices "muerte" y te suena tan raro como si dijeras mort, o pronuncias "angustia" con la extrañeza (y el esfuerzo) con el que pronunciarías distress, significa que lo que era tu lengua ha devenido en una prótesis, seguramente una prótesis de excelentes calidades sintácticas, y dotada de un vocabulario muy rico, pero una ortopedia al fin. Quizá descubras al mismo tiempo que eres tú el que está al servicio de la prótesis y no ella al tuyo, por eso dices "buenos días" o "buenas tardes" cuando lo que querrías decir es "me cago en tus muertos". Ahora bien, si un día te levantas y te das cuenta al mismo tiempo de que la lengua con la que te comunicas y el cuerpo con el que desayunas, lejos de ser posesiones tuyas, son tus propietarios, estás listo. No es fácil vivir entre los hombres cuando se ha metido el pie en ese charco.
Juan José Millás, ELPAÍS.com, 25/03/2011.
Como siempre o casi siempre, genial. :D.
Si tienes ganas de decir "me cago en tus muertos" hazlo, no te cortes xD
ResponderEliminarJajajajaja... a veces si la verdad, con según quién y qué. Pero no lo voy a hacer porque los muertos son más y si se cagan ellos en mí me fastidian el poco karma positivo que voy ahorrando. :D
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