Tenía que pasar. Todos recordamos a la entrañable Julia Roberts enamorando a Harrison Ford o Richard Gere, uno de los dos, siempre los confundo, en la conocida "Pretty woman". Esta discusión acerca del porqué de la no distinción entre un galán de pequeña y gran pantalla y un tipo que se iba por lugares remotos del mundo de aventuras con un látigo la dejamos para otro día. Recordádmelo después.
Seguíamos en que la entrañable prostituta conseguía enamorar, bueno, conseguía dar el braguetazo con el millonario de turno y empezar una vida distinta y rica. Cuántas prostitutas habrán estado años con ese sueño rondando por su cabeza...
Y cuando en una escena del film el amigo del rico se atreve a intentar forzar sexualmente a Julia, en ese instante llega Gere (¿no?) y la defiende echando al individuo de la habitación de hotel. Todos los que han visto la película se dan cuenta de que la solidaridad psicológica que se establece con la protagonista es importante. Todos lo piensan, "es una dama, no una p+++ barata". En ese instante uno también se da cuenta de que ha perdonado el pasado de ella y que se merece estar con él. Ahhh, ella y él, qué bonito conjunto.
Si la película hubiese seguido con la vida de los dos, se daría un hecho llamativo. Nadie después de años se atrevería a lanzar una sola injuria en contra de la ex prostituta. El motivo es que seguramente en esos 20 años ella habría podido ganar el respeto con su labor diaria y su personalidad, demostrando que el pasado solo es pasado y no importa.
Pero ahora vamos a dejar de lado las películas y vamos a la vida real. Más concretamente a la de EEUU. ¿Qué sucedió?
Que la realidad en este país, (casi siempre es aquí, no hay que irse a otro), supera día a día a la ficción.
Resulta que una profesora de instituto, tras 15 años demostrando su dedicación a la enseñanza y su respeto por la vida estudiantil, tiene que dimitir porque salió a la luz su pasado. Tuvo un breve coqueteo con el cine porno. ¿No habría bastado con explicar el caso de "Pretty woman"?, es decir, ¿no habría bastado con decir que merece ser perdonada por un pasado oscuro, (como los espectadores perdonaron entonces a Julia, cuando la película fue visionada en tv) el cual ella justifica con la necesidad monetaria de un momento puntual?
En fin, señores, señoras, niños y demás espectadores-lectores, tengan la bondad de explicarme porqué el pasado pesa tanto en una sociedad tan sucia y podrida como la del país que presume de dar al ciudadano la máxima libertad de expresión. Parece que 15 demostrando que una persona puede redimirse de un pecado llamado porno, llamado sexo, del cual todo el mundo es implícita o explícitamente consumidor, no son suficientes. A ver si dentro de 30 puede volver la mujer a dar clases.
Seguíamos en que la entrañable prostituta conseguía enamorar, bueno, conseguía dar el braguetazo con el millonario de turno y empezar una vida distinta y rica. Cuántas prostitutas habrán estado años con ese sueño rondando por su cabeza...
Y cuando en una escena del film el amigo del rico se atreve a intentar forzar sexualmente a Julia, en ese instante llega Gere (¿no?) y la defiende echando al individuo de la habitación de hotel. Todos los que han visto la película se dan cuenta de que la solidaridad psicológica que se establece con la protagonista es importante. Todos lo piensan, "es una dama, no una p+++ barata". En ese instante uno también se da cuenta de que ha perdonado el pasado de ella y que se merece estar con él. Ahhh, ella y él, qué bonito conjunto.
Si la película hubiese seguido con la vida de los dos, se daría un hecho llamativo. Nadie después de años se atrevería a lanzar una sola injuria en contra de la ex prostituta. El motivo es que seguramente en esos 20 años ella habría podido ganar el respeto con su labor diaria y su personalidad, demostrando que el pasado solo es pasado y no importa.
Pero ahora vamos a dejar de lado las películas y vamos a la vida real. Más concretamente a la de EEUU. ¿Qué sucedió?
Que la realidad en este país, (casi siempre es aquí, no hay que irse a otro), supera día a día a la ficción.
Resulta que una profesora de instituto, tras 15 años demostrando su dedicación a la enseñanza y su respeto por la vida estudiantil, tiene que dimitir porque salió a la luz su pasado. Tuvo un breve coqueteo con el cine porno. ¿No habría bastado con explicar el caso de "Pretty woman"?, es decir, ¿no habría bastado con decir que merece ser perdonada por un pasado oscuro, (como los espectadores perdonaron entonces a Julia, cuando la película fue visionada en tv) el cual ella justifica con la necesidad monetaria de un momento puntual?
En fin, señores, señoras, niños y demás espectadores-lectores, tengan la bondad de explicarme porqué el pasado pesa tanto en una sociedad tan sucia y podrida como la del país que presume de dar al ciudadano la máxima libertad de expresión. Parece que 15 demostrando que una persona puede redimirse de un pecado llamado porno, llamado sexo, del cual todo el mundo es implícita o explícitamente consumidor, no son suficientes. A ver si dentro de 30 puede volver la mujer a dar clases.
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